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Vértebra cervical de un pliosáurido en el lugar de su hallazgo, cerca de Zapatoca, Santander. Fotografía: Edwin Cadena.

Grandes pliosaurios en los mares de Santander hace 135 millones de años

Resumen: 

Una vértebra cervical descubierta en la Formación Rosa Blanca, en Santander, constituye la evidencia mejor respaldada y más antigua de grandes pliosáuridos del Cretácico temprano en el norte de Sudamérica. El fósil, de unos 135 millones de años, amplía nuestro conocimiento sobre la presencia de estos reptiles marinos en la región durante el Valanginiano tardío

Posición de Gondwana durante el Cretácico temprano (Valanginiano) hace 137 Ma. Créditos C. R. Scotese
Posición de Gondwana durante el Cretácico temprano (Valanginiano) hace 137 Ma. Créditos C. R. Scotese
ICC 2023 Pliosáuridos Valanginiano

Un gran pliosaurio en los mares de Santander

En nuestro recorrido por los pliosaurios colombianos hemos conocido varios representantes de este grupo procedentes de la Formación Paja, en Boyacá. Sin embargo, para encontrar evidencias más antiguas de estos grandes reptiles marinos debemos trasladarnos al departamento de Santander, concretamente a los alrededores de Zapatoca.

Allí, en la localidad de Pico de la Vieja Sur, se descubrió en 2020 una vértebra cervical de un pliosáurido, identificada como UR-CP-0236. El fósil procede del Miembro Carrizal de la Formación Rosa Blanca, cuyos depósitos se formaron en ambientes marinos poco profundos durante el Cretácico temprano. La presencia del ammonite Saynoceras verrucosum permite situar el nivel del hallazgo en el Valanginiano tardío, hace aproximadamente 135 millones de años.

La Formación Rosa Blanca ya ha aparecido en nuestro blog, concretamente en la entrada dedicada a los pterosaurios del norte de Suramérica. Sus rocas también han proporcionado fósiles de tortugas, peces, tiburones y otros reptiles marinos, que ayudan a reconstruir la fauna de aquellos antiguos mares.

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Localización geográfica y geológica del hallazgo de UR-CP-0236. (A) Ubicación del área de estudio. (B) Mapa geológico de la Formación Rosa Blanca, con la localidad donde se descubrió la vértebra cervical del pliosáurido.
Fuente: García-Guerrero et al. (2026), figura 1. Mapa geológico modificado a partir de Etayo-Serna y Guzmán-Ospitia (2019).

¿Qué revela una sola vértebra?

El ejemplar conserva únicamente el centro de una vértebra del cuello, de 14 centímetros de ancho, 11 de altura y 5,5 de longitud. Fue preparado en 2024 por personal del Centro de Investigaciones Paleontológicas (CIP), en Villa de Leyva, y estudiado mediante comparaciones anatómicas y tomografía computarizada.

Los investigadores identificaron una combinación de características que sugiere su pertenencia a los brachauqueninos (Brachaucheniinae), un grupo de pliosáuridos que incluye algunos de los grandes depredadores marinos del Cretácico. A este grupo también se han atribuido ejemplares procedentes de la Formación Paja, en Boyacá de los que ya hemos hablado en entradas anteriores. Entre estas características destacan la presencia de pequeñas aberturas óseas en la superficie superior de la vértebra, su ausencia en determinadas zonas de la cara inferior y la disposición de las superficies articulares de las costillas cervicales.

No obstante, estas características no son exclusivas de los brachauqueninos y algunas varían entre los distintos pliosáuridos. Por ello, García-Guerrero y colaboradores (2026) atribuyen el ejemplar provisionalmente a este grupo, sin asignarlo a un género o especie determinados.

Vértebra UR-CP-0236
Vértebra cervical del pliosáurido UR-CP-0236. Fotografías y esquemas interpretativos del fósil en distintas vistas: anterior (A), lateral izquierda (B), posterior (C), ventral (D) y dorsal (E). Se señalan diferentes características anatómicas utilizadas en su estudio. escala: 10 cm.
Fuente: García-Guerrero y colaboradores (2026), figura 2. Composición modificada respecto al original, con los paneles D y E reubicados.

Las tomografías también permitieron examinar la estructura interna del hueso, que presenta una elevada compactación y pequeños conductos vasculares. Estos rasgos aportaron información sobre una cuestión especialmente interesante: ¿se trataba de un individuo juvenil o adulto?

Aunque el arco neural no estaba completamente fusionado con el centro vertebral, esta característica no indica necesariamente que el animal fuera joven. En algunos grupos de plesiosaurios, la unión entre ambas estructuras puede producirse muy tarde o incluso no completarse durante la vida del animal.

Los investigadores observaron, además, una disminución del grosor del tejido óseo compacto hacia el interior y un aumento de la porosidad, características compatibles con un individuo osteológicamente maduro. Por ello, consideran que estas características podrían indicar que el ejemplar había alcanzado la madurez osteológica, aunque serían necesarios estudios histológicos para confirmar esta interpretación.

La compactación ósea también podría estar relacionada con adaptaciones a la inmersión y a la vida en ambientes marinos, posiblemente tanto costeros como de mar abierto. Sin embargo, estas hipótesis requieren nuevas evidencias.

Millones de años antes de los grandes pliosaurios de la Formación Paja en Boyacá

La principal importancia del hallazgo reside en su antigüedad. Hasta ahora, los registros mejor documentados de grandes pliosáuridos del Cretácico temprano en el norte de Sudamérica procedían principalmente de niveles más recientes, como los del Barremiano de la Formación Paja.

La vértebra de Zapatoca amplía ese registro más de cuatro millones de años hacia el pasado, demostrando que grandes representantes de este grupo ya habitaban los mares del margen noroccidental de Gondwana durante el Valanginiano tardío.

Ubicación anatómica de UR-CP-0236
Reconstrucción esquelética ilustrativa de un gran pliosáurido de la Formación Rosa Blanca (~135 millones de años), con la región cervical resaltada. Se desconoce la posición exacta de la vértebra dentro del cuello. Esquema anatómico adaptado de una reconstrucción publicada en relación con Zverkov y Pervushov (2020).

Los autores relacionan su presencia con la expansión del mar Proto-Caribe, que habría favorecido las conexiones entre ambientes marinos de la región durante el Cretácico temprano.

El estudio también señala una diferencia interesante entre los registros fósiles de las formaciones Rosa Blanca y Paja. Mientras que esta última ha proporcionado esqueletos de reptiles marinos excepcionalmente completos, los restos conocidos de la Formación Rosa Blanca suelen ser más fragmentarios.

Los autores sugieren que esta diferencia podría estar relacionada, al menos parcialmente, con las condiciones de sedimentación y conservación de ambas formaciones. En particular, los ambientes marinos con condiciones más anóxicas de la Formación Paja pudieron favorecer la preservación de esqueletos articulados. Por tanto, las diferencias observadas entre sus faunas no necesariamente reflejan cambios reales en la diversidad de los animales que las habitaron: también pueden estar condicionadas por cómo se conservaron sus restos fósiles.

Por sus dimensiones y sus posibles afinidades con Brachaucheniinae, el animal pudo ocupar una posición elevada en la red alimentaria de la Formación Rosa Blanca. Sin embargo, al no conservarse el cráneo ni los dientes, desconocemos su alimentación y no es posible establecer con seguridad su papel ecológico.

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Distribución paleogeográfica de los pliosáuridos durante el Cretácico temprano. Los mapas muestran su distribución durante el Valanginiano (A), incluida la localidad colombiana donde se descubrió UR-CP-0236; una reconstrucción paleogeográfica y tectónica de la región del Caribe (B); y su distribución durante el Hauteriviano (C) y el Barremiano-Aptiano (D).
Fuente: García-Guerrero et al. (2026), figura 4. Reconstrucciones basadas en Scotese (2014), Pindell y Kennan (2009), Pindell et al. (2012) y Rojas-Agramonte et al. (2015).

Una pieza más de la historia de los pliosaurios colombianos

Aunque UR-CP-0236 no permite identificar una nueva especie ni reconstruir las dimensiones completas del animal, su estudio aporta una evidencia importante sobre la distribución de los grandes pliosáuridos durante el Cretácico temprano.

El descubrimiento demuestra que estos reptiles ya estaban presentes en los mares del actual territorio colombiano mucho antes de los registros más conocidos de la Formación Paja y amplía nuestro conocimiento sobre la fauna marina de la Formación Rosa Blanca.

En nuestra próxima entrada continuaremos explorando los reptiles marinos del Cretácico colombiano, esta vez de la mano de dos tortugas de la Formación Paja: Desmatochelys padillai y Leyvachelys cipadi. Entre sus fósiles se encuentra un hallazgo extraordinario: una tortuga que conservaba decenas de huevos en su interior, revelando aspectos sorprendentes sobre la reproducción de estos animales hace más de 120 millones de años (proximamente).

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Te invitamos a conocer más del trabajo de los paleoilustradores cuyas imágenes acompañan esta entrada visitando sus páginas Web:

Christopher R. Scotese http://www.scotese.com/

Referencias:

García-Guerrero, J., Parra Ruge, F., Prieto, G. A., & Cadena, E.-A. (2026). Evidence of large pliosaurids in the late Valanginian of Colombia. Cretaceous Research, 178, 106235. https://doi.org/10.1016/j.cretres.2025.106235

Lectura Recomendada:

Bardet, N., Houssaye, A., Jouve, S., & Vincent, P. (2023). Ocean life in the time of dinosaurs. Princeton University Press. https://doi.org/10.1515/9780691243993

Callaway, J. M., & Nicholls, E. L. (Eds.). (1997). Ancient marine reptiles. Academic Press.

Ellis, R. (2003). Sea dragons: Predators of the prehistoric oceans. University Press of Kansas.

Jaramillo, C., & Oviedo, L. H. (Eds.). (2023). Hace tiempo: Un viaje paleontológico ilustrado por Colombia (2.ª ed.). Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt; Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales. http://hdl.handle.net/20.500.11761/36213

Ortiz Pabón, L. G. (2021). Reptiles fósiles de Colombia. Fondo Editorial IUE. https://doi.org/10.25057/9789585372733

Paul, G. S. (2022). The Princeton field guide to Mesozoic sea reptiles. Princeton University Press. https://doi.org/10.1515/9780691241456

Fernando

@paleofher

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