Resumen:
Los pliosaurios fueron los principales depredadores de los océanos durante el Cretácico temprano, una época en la que gran parte de nuestro territorio se encontraba sumergido bajo las aguas de un mar ecuatorial poco profundo que albergaba un importante y diverso ecosistema marino. Colombia cuenta con uno de los mejores registros de estos reptiles marinos, que destaca por su excelente grado de preservación, gracias a una secuencia sedimentaria excepcionalmente bien conservada, que abarca desde el Barremiano hasta el Aptiano temprano. Aunque de manera oficial se han descrito cuatro géneros de pliosaurios para el Cretácico temprano de Colombia (Acostasaurus, Stenorhynchosaurus, Sachicasaurus y Monquirasaurus), son muchos los especímenes que están a la espera de ser estudiados.
Pliosáurido CFSTA 2-1
Comprende un cráneo incompleto hallado en la loma Monsalve, al oeste de la localidad de Villa de Leiva. El espécimen fue recuperado en afloramientos del Miembro Arcillolitas Abigarradas de la Fm. Paja y actualmente se encuentra en las colecciones de la Fundación Santa Teresa de Ávila en Villa de Leiva. La presencia del ammonoideo Cheloniceras (Epicheloniceras) carlosacostai sirvió para determinar que este pliosaurio vivió en el Aptiano tardío.
El fósil fue preparado parcialmente en las instalaciones del laboratorio de paleontología de vertebrados del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia. Además del cráneo incompleto, se conserva el complejo atlas-axis, todo preservado en tres bloques. La parte superior del cráneo está erosionada conservando algunos restos no identificables, pero la parte inferior (paladar) se encuentra bien conservada, aunque con algunas señales de desgaste. El complejo atlas-axis está desarticulado, cerca de su posición original, pero no unido al cráneo. El paladar tiene dos aberturas bien definidas y algunos huesos de la base del cráneo son visibles.
Cráneo y fragmento mandibular del pliosáurido CFSTA 2-1 indicando las interpretaciones anatómicas. A) Cráneo en vista ventral; B) fragmento anterior del maxilar y dentario en vista lateral derecha y C) detalle de un diente maxilar. Modificado de (Benavides, 2021)
El número total de dientes maxilares no se puede determinar con precisión debido a que no se preservó en su totalidad, pero en el lado derecho del maxilar se conservaron 12 alveolos con fragmentos dentarios. Estos dientes son puntiagudos, tienen surcos en la superficie y se van haciendo más pequeños hacia atrás. El complejo atlas-axis está completamente fusionado, sin señales de separación, aunque la superficie ósea está erosionada. En un lado de estas vértebras hay una protuberancia que podría ser una costilla unida, pero debido al desgaste del fósil, no se puede confirmar con certeza.
El espécimen CFSTA 2-1 se interpreta como un individuo subadulto según los rasgos ontogenéticos propuestos para los plesiosaurios. Aunque presenta características de un adulto, como suturas craneales bien osificadas, dientes funcionales con crestas marcadas y el conjunto atlas-axis fusionado, la abertura interpterigoidea anterior (situada entre los huesos pterigoides que forman el paladar) alargada, indica que todavía se encuentra en un estadio juvenil como el propuesto para el holotipo de Stenorhynchosaurus munozi (Páramo y colaboradores, 2019; Benavides, 2021).
Aunque el espécimen CFSTA 2-1 no ha sido completamente preparado, comparte varias similitudes con S. munozi, como la forma de los dientes y la estructura del paladar. Además, proviene de la misma región y formación geológica que otros ejemplares de esta especie, lo que sugiere una relación temporal; sin embargo, no se han identificado las características diagnósticas clave para confirmar que pertenece a S. munozi por lo que ante la falta de evidencia concluyente y a la espera de que se prepare todo el material disponible, ha sido referido tentativamente como Stenorhynchosaurus indeterminado (Benavides, 2021; Benavides y colaboradores, 2023).
Pliosáurido FCG-CBP-4
El pliosáurido FCG-CBP-4 consta de un esqueleto casi completo, al cual le falta la región posterior del esqueleto axial y la cintura pélvica. Este ejemplar fue encontrado en la loma La Catalina, donde también se descubrió el fósil del elasmosáurido Callawayasaurus colombiensis, a unos 6 km al oeste de Villa de Leiva, en rocas del Miembro Arcillolitas Abigarradas de la Fm. Paja, datadas en el Aptiano tardío.
El espécimen fue recuperado y preparado por la Fundacion Colombiana de Geobiologia (actualmente Centro de Investigaciones Paleontológicas). El uso de ácidos y técnicas mecánicas han revelado detalles excepcional del cráneo como los anillos escleróticos que protegían ambos ojos (Padilla & Parra, 2010; Padilla y colaboradores, 2010).
El ancho del cráneo de FCG-CBP-4 es de 56,3 cm a la altura de los cuadrados, en cuanto a la forma del rostro, este es aplanado, estrecho y de longitud media representando un 65% de la longitud total del cráneo. Los dientes son de tamaño similar, aunque con un leve cambio en su tamaño hacia la región posterior. Están provistos de coronas con dos carinas lisas y el diente más grande preservado mide 89 mm. La morfología dental de este taxón sugiere que se alimentaba tanto de peces como de tetrápodos pequeños a medianos en comparación con su tamaño corporal. La región posterior del tronco, incluyendo la cintura pélvica y la cola no están completamente preservadas o directamente no lo están, por lo que no es posible determinar características específicas relacionadas con esta parte del esqueleto (Benavides, 2021).
La longitud total de FCG-CBP-4 se ha estimado en 7 m y se calculó a partir de la relación entre la longitud mandibular y la longitud total de Sachicasaurus vitae, el pliosáurido cretácico más completo conocido hasta el momento (Benavides, 2021).
Pliosáurido FCG-CBP-4 en las colecciones del Centro de Investigaciones Paleontológicas. Créditos @sgavoyages / Tripadvisor
Actualmente el pliosáurido FCG-CBP-4 se encuentra en estudio y hace parte de las colecciones del Centro de Investigaciones Paleontológicas de Villa de Leiva (CIP) donde puede visitarse.
Pliosáurido MPVL-MP110210-1
Ya hemos comentado en anteriores entradas, que durante los años 2009 y 2010 se llevó a cabo la construcción del Poliducto Andino a cargo de la empresa estatal Ecopetrol y que a su paso por los municipios de Villa de Leiva, Sáchica y Sutamarchán, se llevó a cabo una prospección paleontológica dirigida por la Universidad Nacional de Colombia dirigida por la paleontóloga María Páramo. Como resultado de esta iniciativa, se identificaron dos importantes hallazgos de fósiles de pliosaurios en excelente estado de preservación en la vereda Arrayan, término municipal de Sáchica, que resultaron corresponder a los pliosaurios Stenorhynchosaurus munozi y Sachicasaurus vitae.
La paleontóloga María Páramo Fonseca con el pliosáurido MPVL-MP110210-1. Créditos UNAL
Pero no fueron los únicos hallazgos realizados en estas tareas de prospección y protección paleontológica; en el año 2010 en la loma La Cabrera, a unos 4 km al oeste de Villa de Leiva, se excavaron los restos de un reptil marino que consistían en la parte posterior de un esqueleto que conservó parte de la columna vertebral (vértebras dorsales), algunas costillas, gastralia, una parte de la cadera (vértebras sacras, isquion y pubis), dos aletas posteriores y la cola, que es relativamente corta (Gómez y Páramo, 2013).
La morfología de la parte excavada (es posible que la parte que falta haya sido saqueada) muestra un pliosaurio de pequeñas dimensiones que no tiene completamente fusionados los arcos neurales a los centros vertebrales y que además presenta osificadas, parcialmente, las superficies articulares en los huesos de la cadera y las aletas posteriores, lo que sugiere que se trataba de un pliosaurio juvenil que murió en una etapa temprana de su desarrollo (Gómez 2013; Gómez y Páramo, 2013).
Aletas posteriores y parte de la columna vertebral del pliosáurido MPVL-MP110210-1. Créditos UNAL
A pesar de que los restos conservados no constituyen material diagnóstico suficiente para asignarlo a uno de los géneros de pliosaurios conocidos del Cretácico temprano, las características morfológicas permiten identificarlo, sin ninguna duda, como un pliosáurido.
El espécimen fue recuperado en las capas del Miembro Arcillolitas Abigarradas de la Fm. Paja y proviene de la misma sección en la que se halló el holotipo de Stenorhynchosaurus munozi, por lo que el pliosaurio MPVL-MP110210-1 también habría habitado el mar poco profundo de esta región durante el Barremiano temprano (Benavides y colaboradores, 2023).
Infografía del pliosaurio juvenil MPVL-MP110210-1 mostrando los huesos preservados. Créditos John F. Umaña
El fósil hace parte de las colecciones del Museo Paleontológico de La Universidad Nacional en Villa de Leiva donde puede visitarse.
Más ejemplares
Además de los especímenes mencionados, otros restos esperan en colecciones de diferentes museos a ser estudiados, a continuación mencionaremos algunos de ellos:
Un esqueleto casi completo de un pliosáurido en las colecciones del Museo Geológico José Royo y Gómez de Bogotá (SGC IPN-38)
Restos craneales en las colecciones del Centro de Investigaciones de Villa de Leiva (CIP FCG-CBP-6, CIP FCG-CBP-7, CIP FCG-CBP-9, FCG-CBP25, CIP FCG-CBP-26, CIP FCG-CBP-29) y en el Museo “El Fósil” de la Junta de Acción Comunal de la vereda Monquirá (MJACM-2).
Cráneo FCG-CBP-21 en las colecciones del Centro de Investigaciones de Villa de Leiva
Restos fragmentarios post- craneales en el Museo “El Fósil” de la Junta de Acción Comunal de la vereda Monquirá (MJACM 5) recuperados en el Miembro Arcillolitas Abigarradas, Formación Paja, Villa de Leiva (Boyacá).
Un cráneo completo en las colecciones del Centro de Investigaciones de Villa de Leiva (CIP FCG-CBP-21), Barremiano – Aptiano, Miembro Arcillolitas Abigarradas, Formación Paja, Sáchica (Boyacá).
Cráneo de pliosáurido en exhibición en el Museo Geológico José Royo y Gómez de Bogotá
Un cráneo en las colecciones del Museo Geológico José Royo y Gómez de Bogotá (sin número de colección), recuperado en rocas del Barremiano – Aptiano, de la Formación Paja, en cercanías del municipio de Galán, departamento de Santander (Páramo, 2015).
Un diente aislado de un pliosáurido indeterminado en las colecciones de la Universidad Industrial de Santander (UDES PAL 008) recolectado, en cercanías de Zapatoca (Santander), en rocas de la Formación Rosablanca (Hauteriviano – Valanginiano), (Jerez & Narváez, 2020; Chaparro y colaboradores, 2021).
Restos craneales del pliosáurido MJACM-2 en las colecciones del Museo comunitario “El Fósil” en la vereda Monquirá, Villa de Leiva
En junio de 2019, el Servicio Geológico Colombiano (SGC), la Universidad de los Andes y la Alcaldía de Sáchica realizaron la excavación del cráneo de un pliosaurio y de un fragmento de aleta de un ictiosaurio, ambos hallados en el Monte El Calvario, ubicado en las afueras de este municipio. Este cráneo, que fue reportado al SGC por el alcalde de la localidad, Edgar Cuadrado, mide 130 cm de largo y fue excavado por la paleontóloga Marcela Gómez Pérez, Coordinadora del Grupo Museo Geológico e Investigaciones Asociadas del SGC, junto con el paleontólogo británico Leslie Francis Noè, del Departamento de Geociencias de la Universidad de los Andes.
Durante la excavación, que involucró la participación activa de los habitantes de la comunidad, se removieron varias capas de roca en un esfuerzo por encontrar el resto del esqueleto del pliosaurio. Este hallazgo consolida a Sáchica como un lugar de gran riqueza paleontológica, pues recordemos que aquí se han hallado otros pliosaurios como Sachicasaurus y Stenorhynchosaurus.
Un joven de la región observa los trabajos de extracción del cráneo de un pliosaurio en el Monte El Calvario, en el municipio de Sáchica, en 2019. Créditos SGC
Este descubrimiento subraya la importancia del trabajo colaborativo entre las autoridades locales, las instituciones académicas y los habitantes de la región, lo que contribuye al conocimiento y conservación del patrimonio paleontológico de Colombia.
La historia de "Franky"
Hasta el año 2015, en las colecciones paleontológicas del Museo Comunitario «El Fósil» se conservaban los restos ‘completos de un gran reptil marino’; sin embargo, este ejemplar solía pasar desapercibido, eclipsado por la verdadera estrella del museo: Monquirasaurus boyacensis (anteriormente conocido como Kronosaurus), el gigantesco pliosaurio del Aptiano hallado en la zona. Pero, ¿qué tenía de especial este otro fósil? bueno pues que en realidad, su esqueleto había sido ensamblado con fósiles (y concreciones) de distintos reptiles marinos hallados en la región, de ahí que su apodo «Franky», haga referencia al personaje que inmortalizó la escritora británica Mary Shelley en su novela gótica Frankenstein o el moderno Prometeo de 1816, en la que Victor Frankenstein da vida a una criatura a partir de partes de cadáveres.
«Franky», expuesto en el Museo Comunitario «El Fósil» antes de ser desmontado en el año 2015. Créditos @Mexicano381
“Franky” estaba compuesto por la cabeza de un pliosaurio (MJACM-2) que presenta moldes fósiles de ammonoideos y que en las fichas de identificación del museo, asignan a un Kronosaurus juvenil aunque no he encontrado ninguna referencia bibliográfica que lo confirme.
Esta cabeza estaba unida a varias vértebras en concreción que a su vez se habían conectado a partes de huesos largos (epífisis, diáfisis y metáfisis). Sus extremidades son representaciones rudimentarias de las aletas de estos reptiles marinos, pero además se observa una inversión en su estructura, ya que la parte distal (la más alejada del cuerpo del animal) de las cuatro aletas está formada por cuatro epífisis distales de huesos largos. La persona que hizo este particular “collage” prehistórico, lo equipó además con una larga cola y completó los restos faltantes con rocas, para terminar uniéndolo todo con barro.
Finalmente, en el año 2015, el espécimen fue desarmado. La cabeza se encuentra exhibida en las vitrinas 13 y 14 del museo y sus demás componentes en las 12, 15 y 16. En total, “Franky” estaba compuesto por 45 elementos fósiles, todos pertenecientes a diferentes especies de reptiles marinos del Cretácico temprano, la mayoría sin identificar (Escobar, 2016).
Les recordamos que en muchos museos del país se pueden ver ejemplares de pliosaurios en exhibiciones permanentes. En Villa de Leiva: Museo Paleontológico de Villa de Leiva, Centro de Investigaciones Paleontológicas, Museo Comunitario El Fósil (Vereda Monquirá); en Sáchica: Salón Comunal en la Vereda Arrayán; en Bogotá: Museo Geológico Nacional «José Royo» y en las colecciones del Departamento de Geociencias en la UNAL.
Pliosaurio juvenil MPVL-MP110210-1 en las colecciones del Museo Paleontológico de La Universidad Nacional en Villa de Leiva. Créditos @Tourbly
Y así terminamos esta serie de entradas dedicada a los pliosaurios colombianos. Continuando con los vertebrados del Cretácico temprano de Colombia, los invitamos a conocer los talatosuquios, cocodrilomorfos adaptados a la vida oceánica que habitaron el mar epicontinental que bordeaba el margen noroccidental de Gondwana.
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Quiero dar las gracias a John Freddy Umaña por autorizarme a compartir la infografía del pliosaurio juvenil MPVL-MP110210-1 en el blog https://lapaleontologiaencolombia.blogspot.com/ y a título póstumo a la Dra. María Páramo por las oportunas aclaraciones, que me hizo en su día, sobre ese mismo espécimen.
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Referencias:
Benavides-Cabra, C. D. (2021). Identificación de los depredadores marinos ápex del Barremiano-Aptiano de la región de Villa de Leiva. Bogotá, Colombia, Universidad Nacional de Colombia.
Benavides-Cabra, C. D., et al. (2023). «Stratigraphic distribution of marine vertebrates of the arcillolitas abigarradas member (Paja Formation) from the Villa de Leiva–Sáchica-Sutamarchán region, Boyacá, Colombia.» Earth Sciences Research Journal 27(3): 211-226.
Chaparro-Vargas, L., Martínez Matiz D., Gómez-Pérez M., (2021). Informe de
caracterización y valoración de la colección Arturo Acevedo como patrimonio geológico y
paleontológico. Bogotá: Servicio Geológico Colombiano
Escobar Jaramillo, D. (2016). Proyecto de registro e inventario de la colección paleontológica. Informe final de proyecto. Museo el fósil. Junta de acción comunal – vereda Monquirá. Villa de Leiva, Boyacá.
Gómez Gutiérrez, J. C., Paramo – Fonseca, M. (2013). Nuevos restos de pliosaurio encontrados en rocas del Cretácico inferior de Villa de Leiva, Boyacá. XIV Colombian Congress of Geology and I Symposium of Explorers, Bogotá, Colombia.
Gómez Gutiérrez, J. C. (2013). Estudio de restos fósiles de pliosaurio, del Cretácico inferior de Villa de Leiva. Bogotá, Colombia, Universidad Nacional de Colombia.
Jerez Jaime s J. y Narváez Parra E ., Patrimonio paleontológico y colección de fósiles de la Universidad de Santander , Colombia. Innovaciencia 2020; 8(1): 1-14.
Padilla, C. and M. Parra (2009). Acid preparation of fossils using sulfamic acid, a weak organic acid, and its advantages over acetic and formic acid preparation. Journal of Vertebrate Paleontology, Society of Vertebrate Paleontology 60 Revere DR, Suite 500, Northbrook, IL 60062 USA.
Padilla, C.B., Páramo, M.E., Noè, L., Gómez Pérez, M. and Luz Parra, M. (2010). Acid Preparation of Large Vertebrate Specimens. The Geological Curator 9 (3): x.
Páramo-Fonseca, M. (2015). «Estado actual del conocimiento de los reptiles marinos cretácicos de Colombia.» Publicación Electrónica de la Asociación Paleontológica Argentina 15(1): 40–57-40–57. https://doi.org/10.5710/PEAPA.12.06.2015.98
Lectura Recomendada:
Bardet, N., et al. (2023). Ocean Life in the Time of Dinosaurs
Callaway, J. M. and E. L. Nicholls (1997). Ancient marine reptiles. San Diego, California, Academic Press.
Ellis, R. (2003). Sea dragons: predators of the prehistoric oceans, University Press of Kansas
Jaramillo, C., et al. (2017). «Hace tiempo.» Un viaje paleontológico ilustrado por Colombia. Instituto Alexander von Humboldt, Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
Ortiz-Pabón, L. G. (2022). Reptiles fósiles de Colombia, Institución Universitaria de Envigado
Paul, G. S. (2022). «The Princeton field guide to Mesozoic sea reptiles.»





De FCG-CBP-4 sabes si era un ejemplar adulto ? y sabes si sacaran algún paper de este año ?
Toda la información que pude encontrar es la aquí publicada, por lo que tendremos que esperar a los respectivos estudios para conocer más detalles de este y los demás pliosáuridos, aquí mencionados. Espero visitar algunas colecciones en los próximos meses para intentar recopilar más información y actualizar el contenido de las entradas. Con respecto a si se va a publicar algo este año lo desconozco, seguramente el fallecimiento de la Dra. María Páramo, que lideraba muchas de estas investigaciones, retrasará la publicación de muchos de estos estudios, la buena noticia es que hay un gran número de estudiantes que continuan con su legado.