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Dentición de Boyacasaurus sumercei (holotipo CFSTA 2–1)

Boyacasaurus sumercei, un nuevo pliosaurio de los mares cretácicos colombianos

Resumen: 

Un estudio publicado en 2025 describe Boyacasaurus sumercei, un nuevo género y especie de pliosáurido del Aptiano tardío (Cretácico temprano) de la Formación Paja, en Boyacá (Colombia). La especie fue identificada a partir de dos ejemplares fósiles descubiertos décadas atrás, uno de los cuales ya habíamos presentado en nuestro recorrido por los pliosaurios colombianos.

Además de ampliar el registro conocido de estos reptiles marinos, Boyacasaurus aporta nuevas evidencias sobre su evolución. Sus dientes, de sección transversal aproximadamente triangular, demuestran que esta particular morfología dental persistió al menos hasta el Aptiano tardío, más tiempo de lo que se había propuesto anteriormente.

Posición de Gondwana durante el Cretácico temprano (Aptiano) hace 115.2 Ma. Créditos C. R. Scotese
Posición de Gondwana durante el Cretácico temprano (Aptiano) hace 115.2 Ma. Créditos C. R. Scotese
ICC 2023 Pliosáuridos

En nuestra anterior entrada, «Colombia, tierra de pliosáuridos», presentamos varios ejemplares de pliosaurios de la Formación Paja cuya identificación todavía no estaba completamente resuelta. Entre ellos se encontraba CFSTA 2-1, un cráneo incompleto procedente de la loma Monsalve, cerca de Villa de Leiva, que entonces había sido relacionado tentativamente con otro pliosaurio colombiano: Stenorhynchosaurus munozi (Benavides-Cabra, 2021).

Un nuevo estudio publicado por Benavides-Cabra y colaboradores (2025) ha permitido esclarecer su identidad. Tras examinar CFSTA 2-1 y compararlo con otro ejemplar, MHNS 870, los investigadores identificaron características anatómicas que justificaban la descripción de un nuevo género y especie de pliosáurido: Boyacasaurus sumercei. Su nombre hace referencia tanto a su procedencia como a la cultura de la región: Boyacasaurus combina Boyacá con el término griego sauros («lagarto»), mientras que sumercei procede de «sumercé», una forma de tratamiento característica de la región cundiboyacense.

Ambos fósiles fueron encontrados décadas antes de su descripción formal, en distintos puntos del municipio de Villa de Leiva, departamento de Boyacá. MHNS 870 fue descubierto y extraído en 1968 por Peter Creutzberg, en la loma La Catalina, mientras que CFSTA 2-1 fue hallado y extraído por José Espitia durante la década de 1990, en el sitio conocido como El Chulo, en la loma Monsalve.

Los dos ejemplares conservan restos incompletos del cráneo y diversos elementos del esqueleto. Sin embargo, comparten características anatómicas distintivas, especialmente en el paladar y la dentición, que permitieron reconocerlos como representantes de una misma especie. CFSTA 2-1 fue designado holotipo, es decir, el ejemplar de referencia que establece formalmente la identidad del nuevo taxón (Benavides-Cabra y colaboradores, 2025).

De este modo, un fósil que hasta hace poco permanecía identificado de manera tentativa pasó a convertirse en la referencia científica de un nuevo pliosáurido colombiano.

Pero la importancia de Boyacasaurus no reside únicamente en su reconocimiento como especie nueva. Sus características dentales aportan información relevante sobre la diversidad y evolución de los pliosáuridos durante el Cretácico temprano.

Un pliosaurio del Aptiano tardío

Al igual que otros pliosaurios que hemos presentado en esta serie, Boyacasaurus sumercei procede de la Formación Paja, una unidad geológica conocida por su extraordinario registro de reptiles marinos del Cretácico temprano. Los dos ejemplares se atribuyen a la parte inferior del segmento E del Miembro Arcillolitas abigarradas, según la subdivisión estratigráfica de Etayo-Serna (1968). La procedencia estratigráfica de CFSTA 2-1 está mejor documentada, mientras que la posición exacta del hallazgo de MHNS 870 es desconocida. No obstante, las evidencias estratigráficas disponibles permiten a los autores situarlo en el mismo intervalo general.

Procedencia geográfica y geológica de los dos ejemplares de *Boyacasaurus sumercei*. **A:** Mapa con los lugares donde fueron encontrados CFSTA 2–1 (rojo) y MHNS 870 (azul), cerca de Villa de Leyva, Boyacá. **B:** Sección geológica de la Formación Paja qu
Procedencia geográfica y geológica de los dos ejemplares de Boyacasaurus sumercei. A: Mapa con los lugares donde fueron encontrados CFSTA 2–1 (rojo) y MHNS 870 (azul), cerca de Villa de Leiva, Boyacá. B: Sección geológica de la Formación Paja que muestra la procedencia estratigráfica de los fósiles. C y D: Ammonites de la especie Cheloniceras (Epicheloniceras) camachoi encontrados asociados a ambos ejemplares, que ayudan a determinar su antigüedad. Tomado de Benavides-Cabra et al. (2025).

Una de las claves para determinar su edad se encontraba asociada a los propios fósiles. Ambos ejemplares conservaban ammonites adheridos a la matriz sedimentaria. Estos moluscos cefalópodos marinos, hoy extinguidos, son especialmente útiles en bioestratigrafía, ya que determinadas especies permiten reconocer intervalos temporales relativamente precisos dentro del registro geológico. Entre los ammonites asociados a los fósiles se identificó Cheloniceras (Epicheloniceras) camachoi, una especie vinculada a una asociación bioestratigráfica que Etayo-Serna (1979) situó en la parte inferior del Aptiano tardío (Benavides-Cabra y colaboradores, 2025).

Por tanto, Boyacasaurus sumercei habitó los mares de la región durante el Aptiano tardío, una etapa del Cretácico temprano posterior a la de varios de los pliosaurios colombianos que hemos tratado anteriormente.

Esta diferencia cronológica es importante. Aunque Acostasaurus, Stenorhynchosaurus, Sachicasaurus, Monquirasaurus y Boyacasaurus forman parte del extraordinario registro de pliosáuridos de la Formación Paja, sus fósiles proceden de distintos intervalos estratigráficos. Por ello, su presencia en una misma formación geológica no significa necesariamente que todos estos animales coexistieran.

La descripción de Boyacasaurus añade así un nuevo componente a la sucesión de pliosáuridos que habitaron los mares del actual territorio colombiano durante el Cretácico temprano.

La clave estaba en el paladar

Aunque los pliosaurios suelen llamar la atención por sus grandes mandíbulas y dientes, algunas de las características más importantes para reconocer a Boyacasaurus sumercei se encuentran en una región menos visible: el paladar, formado por varios huesos que constituyen buena parte del techo de la cavidad bucal.

Los investigadores identificaron dos características anatómicas exclusivas de Boyacasaurus sumercei, presentes en los huesos del paladar, que permiten distinguirlo de los demás pliosaurios de su grupo:

La primera característica se encuentra en un hueso de la base del cráneo, llamado parasfenoides, que presenta una prolongación hacia delante excepcionalmente larga. Esta estructura se extiende entre dos huesos del paladar, llamados pterigoides, e impide que entren en contacto en una parte de la región central del paladar, a diferencia de lo que ocurre en otros pliosaurios de su grupo  (Benavides-Cabra y colaboradores, 2025).

Cráneos de Boyacasaurus sumercei en vista ventral. A) Holotipo CFSTA 2–1. B) Ejemplar MHNS 870.
Cráneos de Boyacasaurus sumercei vistos desde abajo (vista ventral), mostrando los huesos del paladar. A: Holotipo CFSTA 2–1. B: Ejemplar MHNS 870. En esta región del cráneo se encuentran las características anatómicas que permitieron identificar a Boyacasaurus como un nuevo género y especie de pliosaurio. Escala 10 cm. Modificado de Benavides-Cabra et al. (2025), figura 3.

A estas dos características se suma una combinación particular de rasgos anatómicos presentes en los maxilares, las narinas internas y algunos huesos de la región posterior del cráneo, que refuerza la identificación de los dos ejemplares como representantes de un nuevo taxón.

El estado de conservación de los fósiles impone, sin embargo, ciertas limitaciones. El holotipo CFSTA 2-1 conserva buena parte del paladar, pero la superficie dorsal del cráneo se encuentra muy erosionada y falta gran parte de la región anterior del hocico. MHNS 870 conserva también partes del cráneo y del paladar, además de restos vertebrales y apendiculares. Pero pese a estas limitaciones, ambos ejemplares comparten las características anatómicas que sustentan su asignación a Boyacasaurus sumercei (Benavides-Cabra y colaboradores, 2025).

Los autores también evaluaron su grado de madurez osteológica. Aunque algunas suturas craneales están bien osificadas y el complejo atlas-axis del holotipo se encuentra fusionado, otras características indican que ambos ejemplares podrían haber alcanzado solamente una madurez osteológica parcial en el momento de su muerte.

Por tanto, ni su estado de desarrollo ni la conservación incompleta de los restos permiten establecer con seguridad las dimensiones corporales que alcanzaba la especie.

Unos dientes que desafían lo que sabíamos de los pliosaurios

Una de las características más interesantes de Boyacasaurus sumercei se encuentra en sus dientes, cuya forma ha permitido conocer mejor la evolución de los pliosaurios durante el Cretácico temprano.

A diferencia de otros pliosaurios, que tenían dientes de sección aproximadamente circular, los de Boyacasaurus presentaban una forma peculiar: si los cortáramos transversalmente, su contorno sería parecido al de un triángulo, aunque con los lados ligeramente curvados. Esta característica se conoce científicamente como dentición subtriédrica.

Además, sus dientes eran relativamente similares en tamaño, estaban ligeramente curvados y presentaban pequeños relieves longitudinales en el esmalte.

Detalles de la dentición y las mandíbulas de Boyacasaurus sumercei (CFSTA 2-1 ) . A) Detalle de un diente del maxilar superior. B) Fragmento anterior conservado del maxilar superior y la mandíbula inferior, vistos desde el lado derecho.
Detalles de la dentición y las mandíbulas de Boyacasaurus sumercei (CFSTA 2-1) . A) Detalle de un diente del maxilar superior. B) Fragmento anterior conservado del maxilar superior y la mandíbula inferior, vistos desde el lado derecho. Modificado de Benavides-Cabra (2021).

Esta combinación de características recuerda a la dentición de Stenorhynchosaurus munozi, otro pliosaurio colombiano, y de Luskhan itilensis, un pliosaurio del Hauteriviano superior (Cretácico temprano), conocido por fósiles encontrados en Rusia. De hecho, estas semejanzas explican por qué uno de los ejemplares de Boyacasaurus había sido relacionado anteriormente con Stenorhynchosaurus. Sin embargo, el nuevo estudio permitió reconocer diferencias anatómicas suficientes para distinguirlos como géneros diferentes.

Pero ¿qué tienen de especial estos dientes?

Hasta hace poco, algunos estudios sugerían que los pliosaurios con dientes de sección triangular o aproximadamente triangular habían desaparecido durante el Barremiano, una etapa del Cretácico temprano. A partir de entonces, las formas dentales conocidas parecían haberse vuelto menos variadas, predominando las coronas de sección más circular. Sin embargo, Boyacasaurus vivió durante el Aptiano tardío, varios millones de años después, y todavía conservaba dientes de sección aproximadamente triangular.

Para investigar esta cuestión, Benavides-Cabra y colaboradores (2025) compararon las características dentales de numerosos pliosaurios del Jurásico y el Cretácico. Sus resultados mostraron que Boyacasaurus presentaba una combinación particular de rasgos, situada entre las formas de dientes triangulares y aquellas de dientes más cónicos. El hallazgo demuestra, por tanto, que los pliosaurios con este tipo de dentición sobrevivieron al menos hasta el Aptiano tardío, más tiempo de lo que se había propuesto anteriormente. Esto obliga a reconsiderar cuándo comenzó a disminuir la variedad de formas dentales de estos reptiles marinos durante el Cretácico.

Así, más allá de representar una nueva especie, Boyacasaurus sumercei aporta una información fundamental sobre la historia evolutiva de los pliosaurios: una característica dental que se creía desaparecida seguía presente millones de años después.

Descripción de la imagen
Luskhan itilensis, un pliosaurio brachauchenino del Hauteriviano de Rusia, cercanamente emparentado con Stenorhynchosaurus munozi. Créditos Andrey Atuchin  

¿Un pariente de Stenorhynchosaurus?

Las semejanzas entre Boyacasaurus, Stenorhynchosaurus y Luskhan no se limitan a la dentición.

Los análisis filogenéticos realizados por Benavides-Cabra y colaboradores (2025), basados en la comparación de numerosos caracteres anatómicos entre diferentes plesiosaurios, recuperaron a Boyacasaurus sumercei dentro de Brachaucheniinae, el grupo que incluye a varios de los últimos pliosáuridos del Cretácico.

En los resultados obtenidos, Boyacasaurus aparece próximo a Stenorhynchosaurus munozi y Luskhan itilensis, junto con otros representantes tempranos del grupo.

Esta posición resulta interesante porque Páramo-Fonseca y colaboradores (2023) habían propuesto previamente la existencia de un linaje de brachauqueninos caracterizado por presentar hocicos alargados, sin ensanchamientos laterales pronunciados, y dientes de sección aproximadamente triangular, al que pertenecerían Stenorhynchosaurus, Luskhan y Makhaira rossica. La posición filogenética de Boyacasaurus, unida a las características de su dentición, llevó a los autores a sugerir que también podría formar parte de este linaje (Benavides-Cabra y colaboradores, 2025).

Árbol evolutivo de los plesiosaurios, centrado en los pliosáuridos, que muestra la posición de *Boyacasaurus sumercei* y sus relaciones de parentesco con otros miembros del grupo.
Árbol evolutivo de los plesiosaurios, centrado en los pliosáuridos, que muestra la posición de Boyacasaurus sumercei y sus relaciones de parentesco con otros miembros del grupo. Tomado de Benavides-Cabra y colaboradores (2025).

De confirmarse esta hipótesis, su presencia en el Aptiano tardío ampliaría la distribución temporal conocida de estos brachauqueninos. No obstante, existe una limitación importante: el hocico de Boyacasaurus no se conserva completo. Por tanto, su posible pertenencia a este linaje no demuestra que presentara necesariamente un rostro alargado como el de algunos de sus parientes.

Los investigadores también señalan que, aunque sus análisis recuperan a Boyacasaurus dentro de Brachaucheniinae, varios de los caracteres que permiten reconocer este grupo no pueden observarse en los restos conservados. El descubrimiento de nuevos ejemplares podría ayudar a resolver con mayor precisión sus relaciones evolutivas.

¿Qué ocurrió con los pliosaurios de hocico largo?

Con la descripción de Boyacasaurus sumercei, el registro del Cretácico temprano colombiano cuenta con un quinto género de pliosáurido formalmente descrito, que se suma a Acostasaurus, Stenorhynchosaurus, Sachicasaurus y Monquirasaurus cuya situación taxonómica ya comentamos en la entrada correspondiente.

El estudio también abre nuevas preguntas sobre la relación de estos depredadores con otros reptiles marinos. Durante el Cretácico aparecieron plesiosaurios de hocico alargado pertenecientes al grupo de los policotílidos. Investigaciones anteriores habían planteado la posibilidad de que estos animales acabaran ocupando funciones ecológicas similares a las de ciertos pliosaurios de hocico largo, una vez que estos desaparecieron (Páramo-Fonseca y colaboradores, 2023). La presencia de Boyacasaurus en el Aptiano tardío aporta nuevas pistas para investigar esta hipótesis, pero no demuestra que se produjera una sustitución ecológica directa entre ambos grupos.

Por ello, el descubrimiento de nuevos fósiles será fundamental para conocer mejor la historia evolutiva de estos pliosaurios y su posible relación ecológica con los primeros policotílidos.

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Boyacasaurus sumercei. Créditos Cisiopurple

Un fósil conocido, una nueva historia

El reconocimiento de Boyacasaurus sumercei demuestra que el estudio de fósiles conocidos desde hace décadas todavía puede aportar información fundamental sobre la diversidad y evolución de los reptiles marinos. La revisión de CFSTA 2-1, junto con el estudio de MHNS 870, permitió reconocer una nueva especie y, al mismo tiempo, cuestionar algunas interpretaciones anteriores sobre la evolución de la dentición de los pliosáuridos.

Este descubrimiento vuelve a poner de manifiesto la importancia de las colecciones paleontológicas colombianas y de continuar investigando los numerosos ejemplares que permanecen pendientes de una descripción o revisión detallada.

Infografía del SGC sobre la descripción de Boyacasaurus
Infografía del SGC sobre la descripción de Boyacasaurus sumercei

Y Boyacasaurus no es la única novedad que amplía nuestro conocimiento de estos reptiles marinos. Otro estudio reciente nos llevará fuera de la Formación Paja, hasta los depósitos más antiguos de la Formación Rosa Blanca, en Santander, donde una vértebra fósil ha proporcionado nuevas evidencias sobre la presencia de grandes pliosáuridos en los mares del norte de Sudamérica durante el Valanginiano.

Pero esa será nuestra próxima historia.

 

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Referencias:

Benavides-Cabra, C. D. (2021). Identificación de los depredadores marinos ápex del Barremiano-Aptiano de la región de Villa de Leiva. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, Colombia.

Benavides-Cabra, C. D., Garavito-Camacho, R. A., Páramo-Fonseca, M. E., & Pomar, D. E. (2025). A new brachaucheniine pliosaurid (Plesiosauria, Pliosauridae) from the upper Aptian of Villa de Leyva, Boyacá, Colombia. Historical Biology. https://doi.org/10.1080/08912963.2025.2580967

Páramo-Fonseca, M. E., Benavides-Cabra, C. D., Palma-Castro, H. D., & Castañeda-Gómez, A. J. (2023). Procumbent anterior premaxillary teeth in Stenorhynchosaurus munozi (Plesiosauria, Pliosauridae), evidence from new material. Earth Sciences Research Journal, 27(1), 1–9. https://doi.org/10.15446/esrj.v27n1.105689.

Lectura Recomendada:

Bardet, N., Houssaye, A., Jouve, S., & Vincent, P. (2023). Ocean life in the time of dinosaurs. Princeton University Press. https://doi.org/10.1515/9780691243993

Callaway, J. M., & Nicholls, E. L. (Eds.). (1997). Ancient marine reptiles. Academic Press.

Ellis, R. (2003). Sea dragons: Predators of the prehistoric oceans. University Press of Kansas.

Jaramillo, C., & Oviedo, L. H. (Eds.). (2023). Hace tiempo: Un viaje paleontológico ilustrado por Colombia (2.ª ed.). Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt; Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales. http://hdl.handle.net/20.500.11761/36213

Ortiz Pabón, L. G. (2021). Reptiles fósiles de Colombia. Fondo Editorial IUE. https://doi.org/10.25057/9789585372733

Paul, G. S. (2022). The Princeton field guide to Mesozoic sea reptiles. Princeton University Press. https://doi.org/10.1515/9780691241456

Fernando

@paleofher

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